Blog - febrero '09

  • "Las emociones afectan a nuestra genética" (La Contra, 27-02-09)?

    Dan Winter, físico, psicofisiólogo, músico, investigador poligráfico, analista de sistemas IBM"Las emociones afectan a nuestra genética"IMA SANCHÍS  - 27/02/2009
     56 años. Nací en Nueva York y vivo en el campo, en el sur de Francia. Tengo pareja. El éxtasis, la felicidad, las experiencias pico... son absolutamente necesarios para la salud y son pura física. Mis conocimientos como ingeniero eléctrico conforman mi idea religiosa.
     Sabe esa aureola que les ponen a los santos...? Es pura ciencia.

    ¿Se puede ver y medir?

    Uno de mis colegas, el profesor Konstantin Korotkov, catedrático de la Universidad de San Petersburgo, ha creado un aparato, el GDV (visualización por descarga de gas), que conectado a la punta de los dedos y a un ordenador muestra el aura de todo el cuerpo; es decir, el campo energético.

    ¿. ..?

    Están utilizándolo ya más de 10.000 médicos, incluida la asociación médica estadounidense. Con el GDV obtenemos información sobre el estado físico y psicológico del paciente. Nos permite abordar un nuevo nivel del ser humano, el energético.

    Póngame un ejemplo concreto de lo que puede medir el GDV.

    La empatía entre las personas: vemos cómo el aura de las parejas bien avenidas se mueve entre los dos cuerpos; y también cómo la gente que toma drogas, legales o ilegales, tiene agujeros en su aura.

    ¿Y usted investiga con eso?

    Sí. Entre otras cosas, con lo que ocurre con el aura tras la muerte.

    Creo que tendremos que ir despacio.

    Cuando morimos, el campo eléctrico, o lo que llamamos vida, sale del cuerpo. Las constantes de Kluver (un científico que se dedicó a investigar las experiencias cercanas a la muerte) es lo que la gente suele ver cuando muere. Se trata de un patrón de simetrías.

    ¿Todos ven lo mismo?

    Sí, primero ven una rejilla, luego una especie de telaraña, un túnel y finalmente una espiral. Lo que hemos descubierto es que esos cuatro pasos se corresponden con la geometría de pliegues de nuestro ADN.

    ¿Y?
    Nosotros somos un colectivo de 3 billones de células, y probablemente cuando morimos nuestro campo electromagnético se va hacia el centro de cada una de esas células, nuestro ADN, para luego salir de nuestro cuerpo. Adónde llegue después depende del grado de fractalidad del entorno en que morimos y de nuestra preparación; puede llegar a cualquier punto del universo.

    Defíname fractalidad.

    Una rosa, un helecho, una piña, las muñecas rusas…, es decir: el interior tiene exactamente la misma forma que el exterior, y eso es lo que produce la fuerza centrante, la implosión, lo que provoca que todo se mantenga alrededor de un centro, incluido nuestro campo electromagnético. En realidad, la fractalidad es lo que genera la gravedad.

    ¿Todo se pliega sobre sí mismo?

    Si, sólo existe una forma que se comprime infinitamente. Imagine un pequeño chip en el que cabe toda la información del cosmos; eso es lo que llamamos vacío, que en realidad alberga toda la energía del universo.

    Nuestro campo magnético va variando... ¿en función de qué?

    Lo que comemos, dónde nos encontramos y cómo nos movemos. Un edificio metálico y cuadrado es lo opuesto a fractalidad. Pero durante una experiencia cumbre, las ondas cerebrales generan la proporción aura.

    ... Que obedece toda la naturaleza.

    Sí, desde una caracola hasta las galaxias, desde nuestro propio cuerpo hasta los átomos; todo tiene la misma proporción: es el punto de unión de nuestro universo, el camino de la unidad, el número phi.

    ¿Phi o Pi?

    Pi es la constante que permite pasar de la línea al círculo, y phi nos permite pasar del círculo a la espiral, reentrando en ella misma. Es lo que llamamos autoconsciencia.

    El personaje Max Cohen, de la película Pi, fe en el caos,¿se inspira en usted?

    Sí, pero debería haberse llamado phi y no pi, el productor le cambió el título en el último momento. La película describe cómo todo está compuesto de espirales y expone paralelismos directos de mi vida.

    ¿Y ahora qué le ocupa?

    La bio-retroalimentación, que nos ha permitido discriminar las emociones en términos eléctricos, de ahí mi expresión emoción coherente.Eso ha inspirado notables investigaciones.

    ¿Con algún resultado revelador?

    Se midió, de un modo totalmente replicable, que el efecto de la ordenación coherente de los armónicos del corazón en los momentos de compasión o amor causaba una repercusión en el trenzado del ADN.

    ¿Qué significa eso?

    Que las emociones afectan directamente a nuestra genética. Y tiene diversas aplicaciones: en estos momentos, con mi equipo de Inglaterra estamos buscando campos eléctricos bioactivos.

    ¿Qué es eso?

    Sabemos que una pirámide o un dolmen pueden afectar a la germinación de semillas, e investigamos cómo crear un campo eléctrico que prevenga el envejecimiento..., lo opuesto a vivir en edificios y ciudades como los nuestros. Todos los edificios sagrados están construidos siguiendo la proporción áurea, de manera que generan un campo eléctrico que facilita el crecimiento, y eso hoy podemos medirlo.

    ¿Tenemos que cambiar de vida?

    Las enseñanzas espirituales son, en el fondo, enseñanzas eléctricas. Sólo tenemos que crear entornos más fractales, comer comida fractal y hacer ejercicios que nos armonicen con el exterior, así nos llenaremos de vida y consciencia.

     Enseñanzas eléctricasHa investigado y ha profundizado en diferentes campos de la ciencia (geometría, física, lenguaje, consciencia, geobiología, biología y matemáticas) en busca de leyes físicas que se funden con la espiritualidad. Es conocido mundialmente por ser el primero en relacionar el fractal con el origen de la gravedad y por sus teorías científicas que muestran cómo la ciencia da origen a la consciencia: "Las enseñanzas espirituales son enseñanzas eléctricas y la iluminación es pura física a nuestro alcance". Sobre él, Darren Aronofsky realizó (1998) la película Pi, fe en el caos.Mañana hablará en CaixaForum (ciclo Binomis),acompañado de un espectáculo de música y ciencia a cargo de Ràdio Evolució.

  • ¿SON SEGUROS LOS BIBERONES DE PLÁSTICO?

    Los biberones de plástico son uno de los tantos productos de plástico que generalmente contienen Bifenol-A (BPA) y ftalatos, sustancias químicas que pueden resultar perjudiciales para los niños. Durante el otoño pasado, varios grupos de consumidores advirtieron a los padres en contra del uso de biberones de plástico con BPA o ftalatos. En un informe publicado en abril por el Programa Nacional de Toxicología, que forma parte de los Institutos nacionales de salud (NIH, por sus siglas en inglés), el gobierno reportó que niveles bajos de BPA similares a los niveles encontrados en seres humanos, causaron daños a animales, y concluyó que existe "un poco de preocupación" sobre el peligro que el BPA pueda representar en fetos y niños. En la actualidad, la FDA no manifestó que sea peligroso usar estos biberones por un tiempo prolongado.

    En esta entrevista, Michael Shannon, MD, MPH, farmacólogo/toxicólogo y presidente de la División de Medicina de Emergencias del hospital Children's, analiza esta controversia actual y asesora a los padres sobre la seguridad de los biberones de plástico.    

    ¿Qué tipo de sustancias químicas se pueden encontrar en los biberones?

    El Bifenol-A y los ftalatos son dos tipos de sustancias químicas que realmente han llamado la atención del público general en los últimos días por dos motivos diferentes. Por un lado, parece que están presentes en varios productos que se utilizan para los bebés y niños pequeños. Y por el otro, porque hay cada vez más pruebas de que pueden afectar el cuerpo humano.

    Pienso que probablemente lo que más haya llamado la atención en los últimos días es que estas sustancias se encuentran en los biberones y las bolsitas de plástico en las que a veces colocamos el preparado para lactantes. Hay una diferencia considerable en el tipo de biberón que se utiliza y lo que puede contener, y de hecho traje algunos ejemplos.

    Los biberones de plástico duro supuestamente transparentes, fabricados de un material conocido como policarbonato, suelen contener BPA, cierta cantidad de Bifenol-A. Pero los biberones y bolsitas de plástico pueden contener ftalatos en lugar de Bifenol-A. [Aquí] dos tipos de productos para bebés que contienen una clase diferente de sustancia.

    ¿Qué efectos pueden tener el BPA y los ftalatos en los niños?

    La mejor manera de describir el tipo de efectos que el Bifenol-A y los ftalatos pueden tener es considerar en primer lugar que pertenecen a un gran grupo de sustancias químicas conocidas como los perturbadores endocrinos. Los perturbadores endocrinos son sustancias químicas que parecen tener la capacidad de imitar el efecto de las hormonas propias de nuestro cuerpo. Es posible que absorban una sustancia química que comience a cambiar la manera en que su cuerpo está funcionando. Tanto el Bifenol-A (al que llamaremos BPA) y los ftalatos pertenecen a una extensa familia denominada perturbadores endocrinos.

    En referencia a los tipos de efectos que estas sustancias químicas pueden producir como perturbadores endocrinos, lo primero que debo enfatizar es que no tenemos evidencia de que produzcan dichos efectos en los bebés o seres humanos, si vamos al caso. La inquietud se basa fundamentalmente en datos experimentales y modelos experimentales, pero aparentemente en estos modelos experimentales, el BPA que se encuentra en los biberones de policarbonato parece actuar como un estrógeno sintético y los ftalatos que se encuentran en el plástico parecen actuar como lo que se conoce por anti-andrógenos, sustancias químicas que bloquearían el efecto de la testosterona, la hormona masculina. Una vez más, en las situaciones experimentales, podemos observar este efecto, pero en los seres humanos todavía no lo hemos visto, aunque esa sea la causa de preocupación.

    ¿De qué manera las sustancias químicas en el biberón contaminan el preparado para lactantes o la leche materna?

    Una pregunta obvia es cómo colocar preparado para lactantes o leche materna en un biberón o almacenarlos en un biberón puede hacer que una sustancia química que se encuentra en el biberón contamine ese preparado para lactantes o leche materna. El término que utilizamos es contaminación por parásito. La contaminación por parásito es muy común, cada vez que el líquido o los alimentos entran en contacto con las sustancias químicas que componen esa bolsita, ese interior, y tienen la posibilidad de escaparse del tarro o biberón y contaminar el preparado o la leche materna. A ese fenómeno le llamamos contaminación por parásito. Y sí sabemos que en el caso de los biberones de policarbonato y de plástico, siempre se produce algún grado de contaminación por parásito con BPA y ftalatos.

    También sabemos que cuando usted calienta estos productos, cuando usted calienta un biberón de policarbonato o de plástico, la contaminación por parásito es aún mayor. Incluso antes de conocer exactamente las sustancias químicas que componían estos biberones e incluso pensar que eran perjudiciales, la indicación era no calentar el preparado ni la leche materna en el interior de estos biberones, ya que el calor podría aumentar la contaminación.

    ¿Los padres deben limitar la exposición al BPA evitando utilizar biberones de plástico?

    Actualización: 22 de abril de 2008

    Recientemente, un informe del Programa Nacional de Toxicología ha sugerido que existe "algo de preocupación" respecto de los efectos del BPA en los niños. Si bien sus conclusiones se basaron principalmente en estudios de carácter experimental, continúan recomendando limitar la exposición de los bebés al BPA tanto como sea posible.

    ¿Qué opciones tienen los padres para reducir la exposición de sus hijos?

    Bueno, definitivamente hay alternativas para los padres que deseen tomar medidas adicionales para reducir la exposición de sus hijos a estas sustancias químicas.

    Por ejemplo, en lugar de biberones de policarbonato o de plástico, los padres pueden elegir usar uno de vidrio. El vidrio es sin dudas más durable y no contiene este tipo de sustancias químicas. Sin embargo, el vidrio, a diferencia de estas sustancias, es un poco más pesado, un poco más difícil de manipular y se rompe. Creo que otra cosa que pueden hacer los padres, si realmente están interesados en minimizar la exposición a estas sustancias químicas, es pensar detenidamente cómo almacenarán el preparado o la leche materna, en tal caso. Si es posible, sería mejor almacenar el preparado o la leche materna en una botella de vidrio en lugar de una botella de policarbonato o plástico. Y eso sólo reducirá parte de la exposición.

    ¿Qué pueden esperar los padres en el futuro respecto de este tema?

    Actualización: 22 de abril de 2008

    Sin dudas, la investigación en este campo se ampliará. Es posible que la preocupación asociada a estos productos, tanto por parte de los investigadores como de los defensores de los consumidores, provoque una reducción voluntaria en su uso.

    Children's Hospital Boston es el principal hospital de enseñanza pediátrica de la Escuela de Medicina de Harvard.

    Fuente Children Hospital Boston

  • DUERME CON LA CABEZA HACIA EL NORTE Y DESCANSARAS MEJOR

    VÍCTOR-M. AMELA  - 30/01/2009

    Tengo 50 años. Nací y vivo en Benicarló. Soy experto en geobiología, cultivo ecológico y biohabitabilidad. Vivo en pareja y tengo un hijo de 11 años. ¿Política? El bienestar de la gente. ¿Dios? Somos parte de la luz universal: cada día me siento más espiritual y menos religioso

    ¿Qué hace un experto en geobiología?

    Estudio la influencia de las radiaciones terrestres sobre los tejidos vivos, sobre la salud humana.

    ¿A qué radiaciones terrestres se refiere?

    A las procedentes de venas subterráneas de agua, fallas geológicas, grietas, subsuelos graníticos, campos geomagnéticos... Y las artificiales: tuberías, tendidos eléctricos...

    ¿Todo eso influye en mi organismo?

    ¡Por supuesto! Y más intensamente en niños y personas hipersensibles.


    ¿De qué clase de influencia se trata?

    De ionizaciones, alteraciones del bioelectromagnetismo natural de nuestras células.

    ¿Bioelectromagnetismo?

    Las células intercambian cargas eléctricas. El flujo de electrones hace que tu cuerpo tenga magnetismo. Igual que el planeta Tierra, que es un gran electroimán.

    Con sus dos polos, norte y sur.

    El magnetismo terrestre nos influye, sobre todo en las horas del sueño. Atentos: dormir con el cuerpo alineado con el magnetismo terrestre favorece el descanso. Cabeza orientada hacia el norte, pies hacia el sur: es la orientación más relajante, ¡descansarás mejor!

    ¿Y si duermo en otras orientaciones?

    Dormir con la cabeza hacia el este favorece un despertar revitalizado.

    ¿Y con la cabeza hacia el sur?

    Despertarás tenso, nervioso.

    ¿Y hacia el oeste?

    Debilita, desvitaliza, deprime. Lo saludable: situar la cabecera entre el norte y el este.

    ¿Tiene argumentos científicos?

    Las células son como pequeñas brújulas y se repolarizan y reparan: facilitar el proceso refuerza tu salud. ¡Tu dormitorio es la verdadera cámara de tu salud! No la perturbes.

    ¿Y qué es lo más perturbador?

    Luces - ¡la oscuridad activa la melatonina, hormona activadora de la reparación celular!-,temperatura alta, ruidos... y campos electromagnéticos (naturales o artificiales): inhiben la producción de melatonina.

    ¿Qué campos son naturales?

    Las corrientes de agua subterránea: las moléculas del agua en movimiento, en fricción con el subsuelo, generan un campo electromagnético. Dormir sobre ese punto geopatógeno perturba tu regeneración celular.

    ¿Hasta qué extremo?

    Hasta enfermar. ¡Cualquier radiación electromagnética intensa inhibe la glándula pineal y deja de segregar melatonina! Y eso ocho horas por noche, noche tras noche, impide a las células repararse debidamente: padecerás dolores de cabeza, dolencias articulares, disfunciones orgánicas, depresión del sistema inmunitario... A largo plazo, eso puede derivar en patologías neurodegenerativas, leucemias, tumores...

    ¡Dígame qué puntos son geopatógenos!

    Esos en que se superpone una falla terrestre, una vena de agua y una línea Hartmann (corrientes electromagnéticas que recorren toda la superficie terrestre, en retícula).

    ¿Cómo detectar esos puntos?

    Los zahoríes lo hacían con varas de avellano o péndulos. Hoy tenemos detectores electrónicos que captan los flujos de radiación. Y hay poderosas perturbaciones que son muy obvias, las artificiales: ¡evítalas!

    ¿Cuáles?

    Torres de alta tensión, transformadores, cables eléctricos, electrodomésticos conectados a la red eléctrica, radiaciones de alta frecuencia, de telefonía móvil, inalámbricas... ¡Evita eso en tus noches o enfermarás!

    Tengo un despertador eléctrico.

    Cámbialo por uno de pilas, o aléjalo de tu cuerpo. Los cables eléctricos, lo más lejos posible de tu cabeza.

    Tengo una tele a los pies de la cama.

    Si es de pantalla plana, irradia poco. En cambio, un televisor de tubo catódico emite radiación ¡hasta cuatro metros! Sobre todo hacia atrás, y atravesando muros. Una vez detecté que el malestar de una persona provenía del trasero del televisor de su vecino...

    ¿Y qué hago con mi teléfono móvil?

    ¡Fuera del dormitorio, por supuesto! Sus microondas agitan tus células. Hoy sabemos que hablar con el móvil pegado al cráneo durante más de diez años... ¡duplica las posibilidades de desarrollar un tumor cerebral!

    Pues yo llevo así algo más de diez años. Y, por trabajo, ¡necesito seguir usándolo!

    Bien: aleja el móvil de tu cabeza. A más distancia, menos la irradiarás. Es fácil: ¡usa unos auriculares manos libres ambulantes!

    En cuanto salga de aquí. ¿Qué otras perturbaciones me aconseja evitar?

    Nuestros hogares son nidos de contaminación electromagnética y química. Deja que entre luz solar y aire, usa mobiliario de madera, usa pinturas ecológicas y destierra ambientadores, suavizantes, lejías y detergentes sintéticos. Si lavas la ropa con bicarbonato ¡te quedará lo bastante bien! Y vigila tus productos de limpieza: que sean de química dulce,no tóxica.

    Lo que no haré es vivir a la luz de velas.

    No, pero libera tu zona de descanso de contaminación electromagnética. Y al llegar a casa, camina descalzo: durante el día caminamos sobre suela aislante y trabajamos en edificios aislados enfermos,así que nos conviene descargarnos.

    Deme un último consejo revitalizante.

    En un frasco haz germinar semillas de alfalfa y consume ese germinado: es muy digestivo y concentra nutrientes que regeneran tus tejidos y protegen tu salud.

    El móvil, alejado

    Mariano Bueno es el pionero de la geobiología en España, autor desde hace 25 años de clásicos como Vivir en casa sana,El gran libro de la casa sana o El huerto familiar ecológico (www. casasana. info) y fundador de la Asociación de Estudios Geobiológicos GEA (www. gea-es. org). Divulga el concepto de higiene energética: "Pegarte un móvil al cráneo o dormir junto a una radiación electromagnética es tan antihigiénico como comer con las manos sucias". Mueve uno de sus detectores y me señala por dónde pasa un tendido eléctrico, y con otro mide la elevada radiación de gas radón emitida por el granito de la barra del bar... Yo salgo a comprarme un manos libres ambulante para mi móvil.


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