¿Por qué correr en pos de la verdad?
Esta vibra en cada cosa y en cada no cosa, desde la punta de tu nariz.
¿Puedes estar en calma y verla en la montaña?, ¿en el pino?, ¿en ti mismo?
No creas que la descubrirás acumulando más conocimiento.
El conocimiento crea duda, la duda te hace tener hambre de más conocimiento.
No te puedes saciar comiendo de este modo.
La persona sabia se alimenta de algo más sutil.
Se alimenta de la comprensión de que lo que tiene nombre nació de lo que no tiene nombre, de que todo ser fluye del no ser, de que el mundo que se puede describir emana de una fuente indescribible.
Encuentra esta verdad sutil dentro de su propio ser y llega a estar co mpletamente satisfecho.
Así pues, ¿quién puede permanecer tranquilo y contemplar el ajedrez del mundo?
Los insensatos siempre están haciendo movimientos impulsivos, pero los sabios saben que la victoria y la derrota se deciden por algo más sutil.
Saben que existe algo perfecto antes de que se haga ningun movimiento.
Esta perfección sutil se deteriora cuando se emprenden acciones artificiales; asi pues, contentate con no alterar la paz.
Permanece en silencio.
Descubre la armonia en tu propio ser.
Acéptala totalmente.
Si puedes hacer esto, lo obtendras todo y el mundo sanará de nuevo.
Si no puedes hacerlo, te perderás para siempre en la sombra.
Lao Tse
Hua Hu Ching 81 meditaciones taoístas
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POR QUÉ CORRER EN POS DE LA VERDAD??
14, marzo
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EL HOMBRE MAS FELIZ DEL MUNDO
07, marzo
Declarado el hombre más feliz del planeta
Es más feliz que usted, seguro. Mucho más. Matthieu Ricard obtuvo una nota inalcanzable en un estudio sobre el cerebro realizado por la Universidad de Wisconsin (EEUU). Los especialistas en neurociencia afectiva le nombraron «el hombre más feliz de la Tierra». A sus 61 años, quien hoy es asesor personal del Dalai Lama tiene una vida digna de un guión de cine. Biólogo molecular, hijo de un filósofo ateo, dejó su carrera por abrazar al budismo.
Científicos de la Universidad de Wisconsin llevan años estudiando el cerebro del asesor personal del Dalai Lama dentro de un proyecto en el que la cabeza de Ricard ha sido sometida a constantes resonancias magnéticas nucleares, en sesiones de hasta tres horas de duración. Su cerebro fue conectado a 256 sensores para detectar su nivel de estrés, irritabilidad, enfado, placer, satisfacción y así con decenas de sensaciones diferentes.
Los resultados fueron comparados con los obtenidos en cientos de voluntarios cuya felicidad fue clasificada en niveles que iban del 0.3 (muy infeliz) a -0.3 (muy feliz). Matthieu Ricard logró -0.45, desbordando los límites previstos en el estudio, superando todos los registros anteriores y ganándose un título –«el hombre más feliz de la tierra»– que él mismo no termina de aceptar. ¿Está también la modestia ligada a la felicidad? El monje prefiere limitarse a resaltar que efectivamente la cantidad de «emociones positivas» que produce su cerebro está «muy lejos de los parámetros normales».
El problema de aceptar que Ricard es el hombre más contento y satisfecho del mundo es que nos deja a la mayoría en el lado equivocado de la vida. Si un monje que pasa la mayor parte de su tiempo en la contemplación y que carece de bienes materiales es capaz de alcanzar la dicha absoluta, ¿no nos estaremos equivocando quienes seguimos centrando nuestros esfuerzos en un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda?
Los trabajos sobre la felicidad del profesor Richard J. Davidson, del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin, se basan en el descubrimiento de que la mente es un órgano en constante evolución y, por lo tanto, moldeable. «La plasticidad de la mente», en palabras del científico estadounidense, cuyo estudio es el quinto más consultado por la comunidad investigadora internacional.
Los científicos han logrado probar que la corteza cerebral izquierda concentra las sensaciones placenteras, mientras el lado derecho recoge aquellas que motivan depresión, ansiedad o miedo. «La relación entre el córtex izquierdo y el derecho del cerebro puede ser medida y la relación entre ambas sirve para representar el temperamento de una persona», asegura Ricard, que durante sus resonancias magnéticas mostró una actividad inusual en su lado izquierdo.
Los neurocientíficos americanos no creen que sea casualidad que durante los estudios llevados a cabo por Davidson los mayores registros de felicidad fueran detectados siempre en monjes budistas que practican la meditación diariamente. Ricard lo explica en la capacidad de los religiosos de explotar esa «plasticidad cerebral» para alejar los pensamientos negativos y concentrarse sólo en los positivos. La idea detrás de ese concepto es que la felicidad es algo que se puede aprender, desarrollar, entrenar, mantener en forma y, lo que es más improbable, alcanzar definitivamente y sin condiciones.
Éxtasis mental. Lograr el objetivo de la dicha no es fácil. Ricard ha escrito una decena de libros –estos días combina sus retiros espirituales con la promoción de su obra Happiness en el mundo anglosajón– y cientos de artículos tratando de mostrar el camino y, aunque la mayoría de sus obras se han convertido en éxitos editoriales, el propio autor descarta que su lectura garantice el éxito. Al igual que un logro en atletismo o en la vida laboral, el cambio sólo es posible con esfuerzo y tenacidad, pero Ricard asegura que todo habrá merecido la pena una vez se alcanza el estado de éxtasis mental que logran los elegidos. En su Defensa de la felicidad (Urano), la traducción de su último libro publicado en España, el monje explica cómo nuestra vida puede ser transformada incluso a través de variaciones mínimas en la manera en que manejamos nuestros pensamientos y «percibimos el mundo que nos rodea».
Ricard cree que el problema es que nuestros sentimientos negativos hacia otras personas no están a menudo justificados, sino que los hemos creado nosotros en nuestra mente de forma artificial como respuesta a nuestras propias frustraciones. Y ése es uno de los impulsos que el monje francés piensa que hay que aprender a controlar si se quiere ser feliz. Para el escritor, la felicidad es «un tesoro escondido en lo más profundo de cada persona». Atraparla es cuestión de práctica y fuerza de voluntad, no de bienes materiales, poder o belleza. Los que llegan al final del viaje y logran la serenidad que lleva a la dicha, asegura Ricard, sienten lo mismo que «un pájaro cuando es liberado de su jaula».
Por supuesto son muchos los que apuntan a la inocencia y la sobredosis de utopía que supone pensar en una aldea global en la que todo el mundo perdona a los demás y nadie se enfada con nadie, un mundo basado en las buenas maneras y sentimientos, sin guerras ni luchas de poder. El monje francés responde a quienes dudan con la pregunta que mejor define su visión de la vida: «¿Acaso quieres vivir una vida en la que tu felicidad dependa de otras personas?».
Matthieu Ricard no quiere. Por eso en lugar de una casa en la playa ha elegido una vida contemplativa en el monasterio nepalí de Shechen; por eso ha regalado los millones de euros procedentes de sus libros (se han vendido millones de copias en todo el mundo y han sido traducidos a una decena de lenguas); y quizá por eso ha evitado los conflictos propios de la vida matrimonial. El «hombre más feliz del mundo» no sugiere que todo el mundo haga lo mismo para encontrar la dicha. Sólo que aprendamos que la deseada casa de la playa, los millones en el banco o esa pareja tan atractiva tampoco nos conducirán a ella. Aprender a contentarnos con lo que tenemos quizá sí.
- Vejez: Cuando la agudeza mental y la acción disminuyen, es tiempo de experimentar y manifestar cariño, afecto, amor y compresión.
- Muerte: Forma parte de la vida, rebelarse es ir contra la propia naturaleza de la existencia. Sólo hay un camino: aceptarla.
- Soledad :existe una manera de no sentirse abandonado: percibir a todos los hombres como parte de nuestra familia.
- Alegría: Está dentro de cada uno de nosotros. Sólo hay que mirar en nuestro interior, encontrarla y transmitirla.
- Identidad: No es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza más profunda, ésa que nos hace ser buenos y cariñosos con quienes nos rodean.
- Conflictos de pareja minimizarlos.Es muy difícil pelearse con alguien que no busca la confrontación.
- Familia: Requiere el esfuerzo constante de cada uno de sus miembros, ser generoso y reducir nuestro nivel de exigencia.
- Deterioro físico: Hay que aprender a valorarlo positivamente. Verlo como el principio de una nueva vida y no el principio del fin.
- Relaciones sociales: Es más fácil estar de buen humor que discutir y enfadarse. Lo ideal es seguir siendo como somos y utilizar siempre que podamos la franqueza y la amabilidad.
- Felicidad: Si la buscamos en el sitio equivocado, estaremos convencidos de que no existe cuando no la encontremos allí.
Su última obra traducida al español: «Defensa de la felicidad» (Urano).
Escrito por David Jimenez en ELMUNDO.ES -
"Las emociones afectan a nuestra genética" (La Contra, 27-02-09)?
27, febrero
Dan Winter, físico, psicofisiólogo, músico, investigador poligráfico, analista de sistemas IBM"Las emociones afectan a nuestra genética"IMA SANCHÍS - 27/02/2009
56 años. Nací en Nueva York y vivo en el campo, en el sur de Francia. Tengo pareja. El éxtasis, la felicidad, las experiencias pico... son absolutamente necesarios para la salud y son pura física. Mis conocimientos como ingeniero eléctrico conforman mi idea religiosa.
Sabe esa aureola que les ponen a los santos...? Es pura ciencia.¿Se puede ver y medir?
Uno de mis colegas, el profesor Konstantin Korotkov, catedrático de la Universidad de San Petersburgo, ha creado un aparato, el GDV (visualización por descarga de gas), que conectado a la punta de los dedos y a un ordenador muestra el aura de todo el cuerpo; es decir, el campo energético.
¿. ..?
Están utilizándolo ya más de 10.000 médicos, incluida la asociación médica estadounidense. Con el GDV obtenemos información sobre el estado físico y psicológico del paciente. Nos permite abordar un nuevo nivel del ser humano, el energético.
Póngame un ejemplo concreto de lo que puede medir el GDV.
La empatía entre las personas: vemos cómo el aura de las parejas bien avenidas se mueve entre los dos cuerpos; y también cómo la gente que toma drogas, legales o ilegales, tiene agujeros en su aura.
¿Y usted investiga con eso?
Sí. Entre otras cosas, con lo que ocurre con el aura tras la muerte.
Creo que tendremos que ir despacio.
Cuando morimos, el campo eléctrico, o lo que llamamos vida, sale del cuerpo. Las constantes de Kluver (un científico que se dedicó a investigar las experiencias cercanas a la muerte) es lo que la gente suele ver cuando muere. Se trata de un patrón de simetrías.
¿Todos ven lo mismo?
Sí, primero ven una rejilla, luego una especie de telaraña, un túnel y finalmente una espiral. Lo que hemos descubierto es que esos cuatro pasos se corresponden con la geometría de pliegues de nuestro ADN.
¿Y?
Nosotros somos un colectivo de 3 billones de células, y probablemente cuando morimos nuestro campo electromagnético se va hacia el centro de cada una de esas células, nuestro ADN, para luego salir de nuestro cuerpo. Adónde llegue después depende del grado de fractalidad del entorno en que morimos y de nuestra preparación; puede llegar a cualquier punto del universo.Defíname fractalidad.
Una rosa, un helecho, una piña, las muñecas rusas…, es decir: el interior tiene exactamente la misma forma que el exterior, y eso es lo que produce la fuerza centrante, la implosión, lo que provoca que todo se mantenga alrededor de un centro, incluido nuestro campo electromagnético. En realidad, la fractalidad es lo que genera la gravedad.
¿Todo se pliega sobre sí mismo?
Si, sólo existe una forma que se comprime infinitamente. Imagine un pequeño chip en el que cabe toda la información del cosmos; eso es lo que llamamos vacío, que en realidad alberga toda la energía del universo.
Nuestro campo magnético va variando... ¿en función de qué?
Lo que comemos, dónde nos encontramos y cómo nos movemos. Un edificio metálico y cuadrado es lo opuesto a fractalidad. Pero durante una experiencia cumbre, las ondas cerebrales generan la proporción aura.
... Que obedece toda la naturaleza.
Sí, desde una caracola hasta las galaxias, desde nuestro propio cuerpo hasta los átomos; todo tiene la misma proporción: es el punto de unión de nuestro universo, el camino de la unidad, el número phi.
¿Phi o Pi?
Pi es la constante que permite pasar de la línea al círculo, y phi nos permite pasar del círculo a la espiral, reentrando en ella misma. Es lo que llamamos autoconsciencia.
El personaje Max Cohen, de la película Pi, fe en el caos,¿se inspira en usted?
Sí, pero debería haberse llamado phi y no pi, el productor le cambió el título en el último momento. La película describe cómo todo está compuesto de espirales y expone paralelismos directos de mi vida.
¿Y ahora qué le ocupa?
La bio-retroalimentación, que nos ha permitido discriminar las emociones en términos eléctricos, de ahí mi expresión emoción coherente.Eso ha inspirado notables investigaciones.
¿Con algún resultado revelador?
Se midió, de un modo totalmente replicable, que el efecto de la ordenación coherente de los armónicos del corazón en los momentos de compasión o amor causaba una repercusión en el trenzado del ADN.
¿Qué significa eso?
Que las emociones afectan directamente a nuestra genética. Y tiene diversas aplicaciones: en estos momentos, con mi equipo de Inglaterra estamos buscando campos eléctricos bioactivos.
¿Qué es eso?
Sabemos que una pirámide o un dolmen pueden afectar a la germinación de semillas, e investigamos cómo crear un campo eléctrico que prevenga el envejecimiento..., lo opuesto a vivir en edificios y ciudades como los nuestros. Todos los edificios sagrados están construidos siguiendo la proporción áurea, de manera que generan un campo eléctrico que facilita el crecimiento, y eso hoy podemos medirlo.
¿Tenemos que cambiar de vida?
Las enseñanzas espirituales son, en el fondo, enseñanzas eléctricas. Sólo tenemos que crear entornos más fractales, comer comida fractal y hacer ejercicios que nos armonicen con el exterior, así nos llenaremos de vida y consciencia.
Enseñanzas eléctricasHa investigado y ha profundizado en diferentes campos de la ciencia (geometría, física, lenguaje, consciencia, geobiología, biología y matemáticas) en busca de leyes físicas que se funden con la espiritualidad. Es conocido mundialmente por ser el primero en relacionar el fractal con el origen de la gravedad y por sus teorías científicas que muestran cómo la ciencia da origen a la consciencia: "Las enseñanzas espirituales son enseñanzas eléctricas y la iluminación es pura física a nuestro alcance". Sobre él, Darren Aronofsky realizó (1998) la película Pi, fe en el caos.Mañana hablará en CaixaForum (ciclo Binomis),acompañado de un espectáculo de música y ciencia a cargo de Ràdio Evolució.
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¿SON SEGUROS LOS BIBERONES DE PLÁSTICO?
10, febrero
Los biberones de plástico son uno de los tantos productos de plástico que generalmente contienen Bifenol-A (BPA) y ftalatos, sustancias químicas que pueden resultar perjudiciales para los niños. Durante el otoño pasado, varios grupos de consumidores advirtieron a los padres en contra del uso de biberones de plástico con BPA o ftalatos. En un informe publicado en abril por el Programa Nacional de Toxicología, que forma parte de los Institutos nacionales de salud (NIH, por sus siglas en inglés), el gobierno reportó que niveles bajos de BPA similares a los niveles encontrados en seres humanos, causaron daños a animales, y concluyó que existe "un poco de preocupación" sobre el peligro que el BPA pueda representar en fetos y niños. En la actualidad, la FDA no manifestó que sea peligroso usar estos biberones por un tiempo prolongado.
En esta entrevista, Michael Shannon, MD, MPH, farmacólogo/toxicólogo y presidente de la División de Medicina de Emergencias del hospital Children's, analiza esta controversia actual y asesora a los padres sobre la seguridad de los biberones de plástico.
¿Qué tipo de sustancias químicas se pueden encontrar en los biberones?
El Bifenol-A y los ftalatos son dos tipos de sustancias químicas que realmente han llamado la atención del público general en los últimos días por dos motivos diferentes. Por un lado, parece que están presentes en varios productos que se utilizan para los bebés y niños pequeños. Y por el otro, porque hay cada vez más pruebas de que pueden afectar el cuerpo humano.
Pienso que probablemente lo que más haya llamado la atención en los últimos días es que estas sustancias se encuentran en los biberones y las bolsitas de plástico en las que a veces colocamos el preparado para lactantes. Hay una diferencia considerable en el tipo de biberón que se utiliza y lo que puede contener, y de hecho traje algunos ejemplos.
Los biberones de plástico duro supuestamente transparentes, fabricados de un material conocido como policarbonato, suelen contener BPA, cierta cantidad de Bifenol-A. Pero los biberones y bolsitas de plástico pueden contener ftalatos en lugar de Bifenol-A. [Aquí] dos tipos de productos para bebés que contienen una clase diferente de sustancia.
¿Qué efectos pueden tener el BPA y los ftalatos en los niños?
La mejor manera de describir el tipo de efectos que el Bifenol-A y los ftalatos pueden tener es considerar en primer lugar que pertenecen a un gran grupo de sustancias químicas conocidas como los perturbadores endocrinos. Los perturbadores endocrinos son sustancias químicas que parecen tener la capacidad de imitar el efecto de las hormonas propias de nuestro cuerpo. Es posible que absorban una sustancia química que comience a cambiar la manera en que su cuerpo está funcionando. Tanto el Bifenol-A (al que llamaremos BPA) y los ftalatos pertenecen a una extensa familia denominada perturbadores endocrinos.
En referencia a los tipos de efectos que estas sustancias químicas pueden producir como perturbadores endocrinos, lo primero que debo enfatizar es que no tenemos evidencia de que produzcan dichos efectos en los bebés o seres humanos, si vamos al caso. La inquietud se basa fundamentalmente en datos experimentales y modelos experimentales, pero aparentemente en estos modelos experimentales, el BPA que se encuentra en los biberones de policarbonato parece actuar como un estrógeno sintético y los ftalatos que se encuentran en el plástico parecen actuar como lo que se conoce por anti-andrógenos, sustancias químicas que bloquearían el efecto de la testosterona, la hormona masculina. Una vez más, en las situaciones experimentales, podemos observar este efecto, pero en los seres humanos todavía no lo hemos visto, aunque esa sea la causa de preocupación.
¿De qué manera las sustancias químicas en el biberón contaminan el preparado para lactantes o la leche materna?
Una pregunta obvia es cómo colocar preparado para lactantes o leche materna en un biberón o almacenarlos en un biberón puede hacer que una sustancia química que se encuentra en el biberón contamine ese preparado para lactantes o leche materna. El término que utilizamos es contaminación por parásito. La contaminación por parásito es muy común, cada vez que el líquido o los alimentos entran en contacto con las sustancias químicas que componen esa bolsita, ese interior, y tienen la posibilidad de escaparse del tarro o biberón y contaminar el preparado o la leche materna. A ese fenómeno le llamamos contaminación por parásito. Y sí sabemos que en el caso de los biberones de policarbonato y de plástico, siempre se produce algún grado de contaminación por parásito con BPA y ftalatos.
También sabemos que cuando usted calienta estos productos, cuando usted calienta un biberón de policarbonato o de plástico, la contaminación por parásito es aún mayor. Incluso antes de conocer exactamente las sustancias químicas que componían estos biberones e incluso pensar que eran perjudiciales, la indicación era no calentar el preparado ni la leche materna en el interior de estos biberones, ya que el calor podría aumentar la contaminación.
¿Los padres deben limitar la exposición al BPA evitando utilizar biberones de plástico?
Actualización: 22 de abril de 2008
Recientemente, un informe del Programa Nacional de Toxicología ha sugerido que existe "algo de preocupación" respecto de los efectos del BPA en los niños. Si bien sus conclusiones se basaron principalmente en estudios de carácter experimental, continúan recomendando limitar la exposición de los bebés al BPA tanto como sea posible.
¿Qué opciones tienen los padres para reducir la exposición de sus hijos?
Bueno, definitivamente hay alternativas para los padres que deseen tomar medidas adicionales para reducir la exposición de sus hijos a estas sustancias químicas.
Por ejemplo, en lugar de biberones de policarbonato o de plástico, los padres pueden elegir usar uno de vidrio. El vidrio es sin dudas más durable y no contiene este tipo de sustancias químicas. Sin embargo, el vidrio, a diferencia de estas sustancias, es un poco más pesado, un poco más difícil de manipular y se rompe. Creo que otra cosa que pueden hacer los padres, si realmente están interesados en minimizar la exposición a estas sustancias químicas, es pensar detenidamente cómo almacenarán el preparado o la leche materna, en tal caso. Si es posible, sería mejor almacenar el preparado o la leche materna en una botella de vidrio en lugar de una botella de policarbonato o plástico. Y eso sólo reducirá parte de la exposición.
¿Qué pueden esperar los padres en el futuro respecto de este tema?
Actualización: 22 de abril de 2008
Sin dudas, la investigación en este campo se ampliará. Es posible que la preocupación asociada a estos productos, tanto por parte de los investigadores como de los defensores de los consumidores, provoque una reducción voluntaria en su uso.
Children's Hospital Boston es el principal hospital de enseñanza pediátrica de la Escuela de Medicina de Harvard.
Fuente Children Hospital Boston
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DUERME CON LA CABEZA HACIA EL NORTE Y DESCANSARAS MEJOR
03, febrero
VÍCTOR-M. AMELA - 30/01/2009
Tengo 50 años. Nací y vivo en Benicarló. Soy experto en geobiología, cultivo ecológico y biohabitabilidad. Vivo en pareja y tengo un hijo de 11 años. ¿Política? El bienestar de la gente. ¿Dios? Somos parte de la luz universal: cada día me siento más espiritual y menos religioso
¿Qué hace un experto en geobiología?
Estudio la influencia de las radiaciones terrestres sobre los tejidos vivos, sobre la salud humana.
¿A qué radiaciones terrestres se refiere?
A las procedentes de venas subterráneas de agua, fallas geológicas, grietas, subsuelos graníticos, campos geomagnéticos... Y las artificiales: tuberías, tendidos eléctricos...
¿Todo eso influye en mi organismo?
¡Por supuesto! Y más intensamente en niños y personas hipersensibles.
¿De qué clase de influencia se trata?De ionizaciones, alteraciones del bioelectromagnetismo natural de nuestras células.
¿Bioelectromagnetismo?
Las células intercambian cargas eléctricas. El flujo de electrones hace que tu cuerpo tenga magnetismo. Igual que el planeta Tierra, que es un gran electroimán.
Con sus dos polos, norte y sur.
El magnetismo terrestre nos influye, sobre todo en las horas del sueño. Atentos: dormir con el cuerpo alineado con el magnetismo terrestre favorece el descanso. Cabeza orientada hacia el norte, pies hacia el sur: es la orientación más relajante, ¡descansarás mejor!
¿Y si duermo en otras orientaciones?
Dormir con la cabeza hacia el este favorece un despertar revitalizado.
¿Y con la cabeza hacia el sur?
Despertarás tenso, nervioso.
¿Y hacia el oeste?
Debilita, desvitaliza, deprime. Lo saludable: situar la cabecera entre el norte y el este.
¿Tiene argumentos científicos?
Las células son como pequeñas brújulas y se repolarizan y reparan: facilitar el proceso refuerza tu salud. ¡Tu dormitorio es la verdadera cámara de tu salud! No la perturbes.
¿Y qué es lo más perturbador?
Luces - ¡la oscuridad activa la melatonina, hormona activadora de la reparación celular!-,temperatura alta, ruidos... y campos electromagnéticos (naturales o artificiales): inhiben la producción de melatonina.
¿Qué campos son naturales?
Las corrientes de agua subterránea: las moléculas del agua en movimiento, en fricción con el subsuelo, generan un campo electromagnético. Dormir sobre ese punto geopatógeno perturba tu regeneración celular.
¿Hasta qué extremo?
Hasta enfermar. ¡Cualquier radiación electromagnética intensa inhibe la glándula pineal y deja de segregar melatonina! Y eso ocho horas por noche, noche tras noche, impide a las células repararse debidamente: padecerás dolores de cabeza, dolencias articulares, disfunciones orgánicas, depresión del sistema inmunitario... A largo plazo, eso puede derivar en patologías neurodegenerativas, leucemias, tumores...
¡Dígame qué puntos son geopatógenos!Esos en que se superpone una falla terrestre, una vena de agua y una línea Hartmann (corrientes electromagnéticas que recorren toda la superficie terrestre, en retícula).
¿Cómo detectar esos puntos?
Los zahoríes lo hacían con varas de avellano o péndulos. Hoy tenemos detectores electrónicos que captan los flujos de radiación. Y hay poderosas perturbaciones que son muy obvias, las artificiales: ¡evítalas!
¿Cuáles?
Torres de alta tensión, transformadores, cables eléctricos, electrodomésticos conectados a la red eléctrica, radiaciones de alta frecuencia, de telefonía móvil, inalámbricas... ¡Evita eso en tus noches o enfermarás!
Tengo un despertador eléctrico.
Cámbialo por uno de pilas, o aléjalo de tu cuerpo. Los cables eléctricos, lo más lejos posible de tu cabeza.
Tengo una tele a los pies de la cama.
Si es de pantalla plana, irradia poco. En cambio, un televisor de tubo catódico emite radiación ¡hasta cuatro metros! Sobre todo hacia atrás, y atravesando muros. Una vez detecté que el malestar de una persona provenía del trasero del televisor de su vecino...
¿Y qué hago con mi teléfono móvil?
¡Fuera del dormitorio, por supuesto! Sus microondas agitan tus células. Hoy sabemos que hablar con el móvil pegado al cráneo durante más de diez años... ¡duplica las posibilidades de desarrollar un tumor cerebral!
Pues yo llevo así algo más de diez años. Y, por trabajo, ¡necesito seguir usándolo!
Bien: aleja el móvil de tu cabeza. A más distancia, menos la irradiarás. Es fácil: ¡usa unos auriculares manos libres ambulantes!
En cuanto salga de aquí. ¿Qué otras perturbaciones me aconseja evitar?
Nuestros hogares son nidos de contaminación electromagnética y química. Deja que entre luz solar y aire, usa mobiliario de madera, usa pinturas ecológicas y destierra ambientadores, suavizantes, lejías y detergentes sintéticos. Si lavas la ropa con bicarbonato ¡te quedará lo bastante bien! Y vigila tus productos de limpieza: que sean de química dulce,no tóxica.
Lo que no haré es vivir a la luz de velas.
No, pero libera tu zona de descanso de contaminación electromagnética. Y al llegar a casa, camina descalzo: durante el día caminamos sobre suela aislante y trabajamos en edificios aislados enfermos,así que nos conviene descargarnos.
Deme un último consejo revitalizante.
En un frasco haz germinar semillas de alfalfa y consume ese germinado: es muy digestivo y concentra nutrientes que regeneran tus tejidos y protegen tu salud.
El móvil, alejado
Mariano Bueno es el pionero de la geobiología en España, autor desde hace 25 años de clásicos como Vivir en casa sana,El gran libro de la casa sana o El huerto familiar ecológico (www. casasana. info) y fundador de la Asociación de Estudios Geobiológicos GEA (www. gea-es. org). Divulga el concepto de higiene energética: "Pegarte un móvil al cráneo o dormir junto a una radiación electromagnética es tan antihigiénico como comer con las manos sucias". Mueve uno de sus detectores y me señala por dónde pasa un tendido eléctrico, y con otro mide la elevada radiación de gas radón emitida por el granito de la barra del bar... Yo salgo a comprarme un manos libres ambulante para mi móvil.
